Aguas saborizadas: sencillas y saludables

22/06/2017

Llega el calor, el buen tiempo, la playa, el ejercicio al aire libre y también las comidas con amigos. Si la hidratación es importante durante todo el año, en los días de más calor debemos estar mucho más concienciados.

Pero no se trata de calmar la sed con cualquier líquido: el agua es sin duda la estrella de la hidratación. Por eso mismo, debemos priorizar el consumo de agua por encima de refrescos, bebidas alcohólicas o zumos. Las bebidas azucaradas y el alcohol nos aportan calorías que no necesitamos.

También hay opciones sin azúcar, con edulcorantes con muchas menos calorías, incluso sin calorías. Pero estos nos generan una respuesta positiva al sabor dulce que no nos ayuda a rebajar su consumo. De hecho, numerosos estudios apuntan a que el cuerpo acaba entendiendo que ese sabor dulce no lleva calorías asociadas (aunque sea azúcar y sí las lleve). Por lo tanto, no son una buena idea para tomar de forma habitual.

Así que, aunque el agua es sin duda la opción más saludable, nos puede parecer aburrida. Especialmente si estamos en una reunión social o en una fiesta infantil. Para fomentar el consumo de agua, deberemos ser creativos para que consumir agua sea algo atractivo.

Aguas saborizadas, hidratación natural

Las aguas saborizadas caseras tienen muchas ventajas. Para empezar, eliminamos los colorantes y los aditivos artificiales de golpe. También podremos controlar el nivel de azúcar añadido, ya que seremos nosotros mismos los que las preparemos.

Para su preparación, simplemente tendremos que elegir frutas frescas de temporada, plantas aromáticas y especias que combinen bien entre ellas. Siempre teniendo en cuenta si algunas de estas están contraindicadas en el caso de sufrir alguna patología.

Estas frutas, limpias y ya cortadas, se añaden al agua con las plantas aromáticas y las especias y se dejan en la nevera entre 5 y 8 horas, dependiendo del gusto que queramos conseguir. Otra opción es añadir la fruta machada con un mortero. No hacen falta grandes cantidades de fruta, ya que se trata de infusiones. 

El limón es la fruta más utilizada para saborizar el agua. Lo podemos utilizar en solitario o con pepino, pero también funciona muy bien con naranja y jengibre o con menta y albahaca.

Otras opciones podrían ser frutos rojos con arándanos o fresas, a la que le podemos añadir menta. O manzana con canela. Además de refrescarnos, también pueden tener otras ventajas. Por ejemplo, un agua de menta, lima y limón además de refrescante nos mejora el aliento.

Y en verano, tanto el melón como la sandía son buenas opciones para bebidas sin azúcar añadido, que combinan perfectamente con la hierbabuena.

Sabores sutiles pero muy agradables en una opción saludable y veraniega.

Marta Martinez 

Especialista en educación nutricional 

 

Davidson TL, Martin AA, Clark K, Swithers SE. Intake of high-intensity sweeteners alters the ability of sweet taste to signal caloric consequences: Implications for the learned control of energy and body weight regulation. The Quarterly Journal of Experimental Psychology. 2011;64(7):1430-12.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21424985

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